Sus cuerpos nos muestran el impacto de los plásticos en los océanos

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Un nuevo caso de un cachalote hallado muerto en Italia con 22 kilos de plástico en su interior pone en evidencia el alto grado de contaminación de los océanos. Los cuerpos sin vida de los cetáceos nos muestran el daño que generan los plásticos en la vida marina. Es urgente que los estados avancen en la adopción de políticas publicas para el uso y gestión adecuada de los residuos plásticos a nivel global.

Los biólogos marinos que analizaron el cadáver del animal encontraron 22 kilos de plásticos en el interior de su estómago, por lo que piensan que es probable que muriera debido a la ingesta de todo este material contaminante.. Foto: SEA Me Sardinia

El 28 de marzo, se encontró un ejemplar hembra de cachalote (Physeter macrocephalus) en la costa del Parque Nacional Archipiélago di La Maddalena (Cerdeña, Italia) con 22 kilos de residuos plásticos en su estómago. A partir de la autopsia realizada por la organización SEAME Sardinia,  se confirmó además que la hembra muerta estaba preñada y que la mayor parte de los restos identificados en el sistema digestivo del cetáceo eran bolsas de plástico y restos de cuerdas y redes de pesca.

Este caso, se produce tan solo a  dos semanas de haber encontrado 16 envolturas de arroz, una lona de plástico utilizada en las plantaciones de banano y bolsas de compra en el cuerpo de un Zifio de Cuvier, una especie de cetáceo dentado, que varó en las costas de Filipinas. En total se hallaron 40 kg de plásticos en el estómago de este animal y su muerte se produjo por inanición debido a que no pudo alimentarse por la basura que tenía en su interior. Los expertos del Museo D Bone Collector aseguraron que está es la mayor cantidad de plástico encontrada en una necropsia realizada.  

Desafortunadamente, se van multiplicando los registros de cetáceos y otros mamíferos marinos muertos por la ingesta de basura en los mares: en todos los casos el residuo más frecuente es el plástico. Al no ser digerible, este material puede acumularse en los intestinos y bloquearlos, causando su muerte.

El plástico, una amenaza cada vez más habitual

En el sudeste asiático es donde más registros se han obtenido de cetáceos muertos con plástico en su sistema digestivo.  En noviembre del 2018, se encontró un cachalote muerto con signos de haber ingerido casi 6 kilos de plástico, entre los cuales se encontraron 115 vasos  25 bolsas, cuatro botellas, dos chanclas y 1000 fragmentos de este material.

Sin embargo, la costa asiática no es la única afectada, en las costas de Europa también ya se han registrados varios casos en el Mar Mediterráneo:

> En marzo de 2012 se encontró en las costas de Granada un cachalote muerto que contenía 8.1 kg de material plástico en su estómago. Se determinó que la causa de su muerte fue la ruptura del estómago provocada por los residuos y un avanzado estado de desnutrición producto de esta obstrucción.

> En febrero del 2018, se halló en una playa de Murcia otro cachalote muerto con 29 kg de basura en su interior. Era un ejemplar macho juvenil y durante la necropsia, se detectó en su aparato digestivo una gran cantidad de trozos de plástico transparente típico de los invernaderos, bolsas de basura, sacos, trozos de redes e incluso un bidón.

Los océanos se han convertido en un vertedero.Un estudio publicado en España revela que al menos tres de cada cien muertes de estos animales pueden atribuirse directamente a problemas derivados de la ingesta de productos plásticos. Sin duda este problema está  subvalorado,  considerando que los océanos reciben cada año más de 8 millones de toneladas métricas de plásticos y que solo una pequeña parte de los cetáceos que mueren cada año llega hasta la costa y una parte aún más reducida  es documentada y sometida a una necropsia.

El problema también llega al Mar Argentino

En las costas de Chubut y a partir de estudios realizados por el Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral (PMSBFA), se obtuvo el primer registro de una ballena franca que había ingerido materiales plásticos previo a su muerte.

Se trata de un juvenil macho (de 11 metros de largo y 1 año de edad aproximadamente) que murió en 2014 en las inmediaciones de la ciudad de Puerto Madryn y durante la necropsia se encontró en su tracto digestivo: materiales sintéticos, hilos de nylon, envolturas o etiquetas de botellas y otros elementos no identificados.

El médico veterinario Matías Di Martino, coordinador de campo del PMSBFA, comentó que:

“Si bien por su tamaño y cantidad estos elementos no habrían causado la muerte de esta ballena de manera directa, su hallazgo nos alerta sobre el deterioro del mar y el impacto que producen las diferentes actividades de las personas sobre la fauna. Es la primera vez que se documenta la presencia de basura en el tracto digestivo de una ballena de Península Valdés.”

El modo de alimentación de las ballenas las hace particularmente vulnerables a la ingesta de basura. Las ballenas francas presentan barbas en lugar de dientes por lo que filtran su alimento, como un colador. “Barren” el agua con la boca abierta para que pase a través de las barbas, en donde queda atrapado el alimento que luego será ingerido con ayuda de la lengua. Al alimentarse en aguas costeras, cercanas a puertos y zonas urbanas, se encuentran más expuestas a ingerir residuos y materiales ajenos a su dieta.

Los hábitos migratorios de los cetáceos los convierten en testigos de los problemas ambientales que enfrenta el ecosistema marino a gran escala, y por esto son indicadores claves de la salud de nuestros mares.

El plástico nos afecta a todos, seamos la solución

El problema, está claro, es global y nos afecta a todos. El plástico llega al mar arrastrado por ríos y pluviales o por la acción del viento. Todo lo que está tirado en tierra termina tarde o temprano en el agua. Luego, el trabajo mecánico de las olas y el sol fracciona los grandes objetos en micro y nano partículas, lo que lo vuelve todavía más peligroso.

Es así como ingresan a los tejidos de los seres a lo largo de toda la cadena trófica, acabando servido también en nuestros platos de comida.

Debemos tomar conciencia y recordar que la contaminación es un problema de todos, por eso,  empezar a revertirla está al alcance de cada uno de nosotros. La implementación de políticas públicas para la adecuada gestión y uso de los plásticos es fundamental para revertir esta situación. Un ejemplo es la medida que estableció el Parlamento Europeo que prohíbe la circulación de plásticos de un solo uso y los oxo-degradables como: pajitas, hisopos, cubiertos, etc. La medida comenzará a regir en 2021 y, además, establece el objetivo de reciclar el 90 por ciento de las botellas de plástico para 2029.

En Argentina, es necesario en forma urgente avanzar en políticas públicas que promuevan el principio de responsabilidad extendida al productor (REP),  la economía circular, el reciclado, la reducción del uso de plásticos de un solo uso, entre otras acciones fundamentales como la educación del consumidor.   

Pero a su vez, la acción individual y nuestro estilo de vida también hacen una gran diferencia. Con cada desecho que se tira se contaminan el suelo, los mares y perjudica a las especies que habitan este planeta. No ser parte de esa destrucción es una elección. 

No olvidemos que el planeta no es sólo nuestra casa, sino el hábitat que compartimos con infinidad de especies animales y otros seres vivos. Hacer un uso responsable y cuidar el ambiente que nos rodea es nuestra responsabilidad.


Te invitamos a colaborar, a través de tu donación, nos ayudarás a promover acciones para reducir el plástic que ingresa a los océanos.


Redactoras: Agostina Herrera y Roxana Schteinbarg

© Instituto de Conservación de Ballenas. GACETILLA DE PRENSA – SUS CUERPOS NOS MUESTRAN EL IMPACTO DE LOS PLÁSTICOS EN LOS OCÉANOS.  Se puede reproducir citando la fuente.

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