Cada uno de los programas y las actividades que llevamos adelante es el resultado de una planificación en equipo, Su ejecución es posible gracias al apoyo y colaboración de una enorme cantidad de personas, empresas, fundaciones y organismos de gobierno que nos permiten avanzar en el cumplimiento de nuestra misión.
A través de nuestros reportes anuales compartimos los resultados alcanzados y los avances de cada uno de nuestros programas.
Con más de 3 décadas de trabajo sostenido, reafirmamos nuestro compromiso con la protección de las ballenas y la conservación del océano. A lo largo del año 2025, reforzamos nuestra misión fortaleciendo la investigación científica, generando recursos educativos y ampliando su alcance. También profundizamos la articulación con los sectores turísticos y las comunidades costeras en Argentina.
Uno de los hitos científicos más significativos fue haber superado las 5.000 ballenas francas identificadas individualmente, a través del Programa de fotoidentificación, que fue inciiado en 1970 en Península Valdés y se continúa hasta el presente gracias a la unión de esfuerzos del ICB y el Ocean Alliance. El conocimiento profundo de la población siguen siendo esencial para identificar amenazas, impulsar políticas de conservación y sensibilizar a miles de personas sobre la vida de esta especie emblemática. El sostenimiento a largo plazo del Programa de investigación es uno de nuestros más importantes desafíos para honrar el importante legado que dejó el Dr. Roger Payne.
También renovamos el impulso del Programa de Educación, acercando a docentes, estudiantes y familias de todo el país a los cetáceos del Mar Argentino a través de recursos gratuitos, charlas y experiencias. Contribuimos a fortalecer el turismo responsable con encuentros de actualización para guías, desarrollando materiales educativos en sitios clave como Puerto Pirámides y el muelle de Puerto Madryn, y una muestra fotográfica que sigue conmoviendo a quienes la visitan en Puerto Pirámides.
Los desafíos para proteger el ambiente marino y su biodiversidad son crecientes: la contaminación plástica, los efectos del cambio climático, la presión de proyectos de hidrocarburos en áreas clave de biodiversidad marina y la necesidad de fortalecer marcos normativos nos exigen redoblar los esfuerzos. Pero también nos inspiran las alianzas positivas que construimos, el apoyo de miles de adoptantes y donantes, y una comunidad que crece día a día en su compromiso con las ballenas y su hábitat.
El trabajo en equipo es la base de cada acción que emprendemos, todas orientadas hacia un mismo propósito: la conservación de las ballenas y del ecosistema del que forman parte. Todo lo que compartimos es posible gracias al apoyo de personas, empresas, instituciones, fundaciones y organismos gubernamentales. Hoy, más que nunca, la continuidad y sostenibilidad de este trabajo requiere del compromiso de todos. Te invitamos a ser parte: adoptando una ballena, realizando una donación, proponiendo una alianza o compartiendo nuestro mensaje. Sumarte a esta red de conservación es la esencia de nuestra misión. ¡Estás invitado!
Diego Taboada, Presidente ICB













“La conservación de la biodiversidad sólo podrá ser alcanzada con el trabajo cooperativo de muchas personas e instituciones, canalizados a través de programas sistemáticos y a largo plazo que permiten generar conciencia y producir cambios en la forma que nos comportamos frente a la naturaleza y la biodiversidad. Tengo la convicción y la certeza de que el trabajo del ICB es un claro ejemplo de ello.”

«El ICB es la organización guardiana de la ballena franca austral. La especie es diferencial por su historia. Hoy no podemos bajar la guardia porque las causas que la acercaron a la extinción siguen operando en algunas sociedades. El ICB custodia, investiga, informa, educa y lucha. Tiene ideales y método. Su existencia tranquiliza.»

«FARN celebró hace tiempo un acuerdo de colaboración con el ICB porque cree en su labor y reconocido compromiso en la defensa del monumento natural nacional ballena franca austral y su frágil medio ambiente. Apreciamos su gran lucha por santuarios balleneros en el orden nacional e internacional. Pero especialmente valoramos que el ICB sea un gran jugador de equipo, destacándose en el trabajo red para potenciar acciones y apreciando el expertise que aportan otras organizaciones.»

«El ICB es una institución con la que me siento hondamente identificado. Tuve el privilegio de conocer a su gente trabajando juntos, y gracias a ellos conocí a las ballenas de muy cerca, no solo de su presencia física sino del alma de esa especie tan noble y majestuosa. Mi eterno amor por el mar se revistió de una nueva capa de experiencias valiosas como tesoros que llevo para siempre en el corazón. Los biólogos, científicos y voluntarios del ICB son, sobre todo, personas comprometidas en el amor por la vida a través de la conservación de esta familia sagrada, la de nuestras hermanas las ballenas.”
