Los viajes de «Antares» por el Atlántico Sur

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Por primera vez se registró el viaje migratorio de una ballena franca austral en dos años diferentes. Se trata de “Antares”, una hembra adulta a la cual se le colocó un dispositivo satelital en 2021, en el marco del proyecto colaborativo “Siguiendo Ballenas”. A través del Programa de foto-identificación del ICB, pudimos reconocerla y saber que se trataba de la misma ballena que nombramos «Atrevida» y había sido monitoreada satelitalmente previamente en 2015.

Destacados

  • El proyecto “Siguiendo Ballenas” es el resultado del trabajo colaborativo de instituciones académicas, gubernamentales y de la sociedad civil de Argentina, Brasil y Estados Unidos.
  • Desde su inicio en 2014, se han equipado 65 ballenas francas australes con transmisores satelitales en las aguas costeras de los Golfos Nuevo (Chubut) y San Matías (Río Negro).
  • De las 18 ballenas equipadas en 2021 en el Golfo Nuevo, se registró un caso excepcional: “Antares” no sólo ya había sido incorporada al catálogo del ICB en 2010, sino que resultó ser “Atrevida”, una ballena seguida satelitalmente durante la temporada 2015.
  • Este es el primer caso de una ballena franca seguida dos veces con dispositivo satelital.
  • Los recorridos de “Antares” dentro del Golfo Nuevo y por el Atlántico Sur durante la actual temporada, están disponibles en www.siguiendoballenas.org.

El proyecto de seguimiento satelital de ballenas francas se inició en 2014 y, desde entonces, ha registrado las trayectorias de 65 individuos, 18 de los cuales se sumaron entre septiembre y octubre de 2021. Actualmente, continúan transmitiendo 6 dispositivos, entre los cuales se encuentra el de «Antares/Atrevida».

«Antares» es una hembra adulta que en 2021 se encontraba con su cría en el Golfo Nuevo, Península Valdés, y a la que el 27 de septiembre se le colocó un transmisor satelital, sin saber que se trataba de «Atrevida», la misma ballena que también fue monitoreada satelitalmente durante el 2015.

Conociendo a «Atrevida/Antares»

En 2021, a partir de las fotografías tomadas desde la embarcación y con drones por el equipo del proyecto “Siguiendo Ballenas”, las investigadoras del ICB realizaron la búsqueda de «Antares» en el catálogo de más de 4.100 individuos foto-identificados, algunos conocidos desde 1970.

Para la sorpresa de todos, “Antares” resultó ser “Atrevida», la ballena número 2361 del catálogo de ballenas foto-identificadas del ICB/Ocean Alliance.

En las imágenes se puede observar que ambas ballenas tienen el mismo patrón de callosidades, lo que permitió concluir que «Atrevida» y «Antares» son el mismo individuo.

Camila Muñoz Moreda, investigadora del ICB relata el hallazgo:

“Conocemos a Atrevida desde el año 2010, cuando fue identificada junto a su cría a partir de una fotografía tomada en el relevamiento aéreo fotográfico anual que realizamos conjuntamente con Ocean Alliance. Tres años más tarde, en 2013, volvimos a registrarla junto a una nueva cría y posteriormente en 2015, cuando se le colocó el transmisor satelital en el marco del proyecto “Siguiendo Ballenas”. En esa ocasión estaba sin cría”.

Seis años después de ese último registro, “Atrevida” regresó nuevamente a las aguas del Golfo Nuevo y fue equipada con un nuevo rastreador satelital, sin saber que se trataba de la misma ballena que nombramos como “Antares”.

Se estima que «Antares/Atrevida» tiene actualmente al menos 21 años. En 2010, cuando fue registrada por primera vez, se encontraba con cría  lo que indica que ya era una hembra adulta reproductiva con una edad mínima de 9 años. 

Un caso excepcional

Este evento azaroso y excepcional genera información inédita para la especie ya que permitió, por primera vez, conocer el recorrido de una misma ballena en dos años diferentes: en 2015 como hembra solitaria y en 2021, junto a una nueva cría.

Atrevida (2015)
El transmisor satelital fue colocado el 24 de septiembre de 2015 en el Golfo Nuevo.  Durante los primeros días permaneció cerca de Puerto Pirámides y luego comenzó a utilizar las áreas más profundas del centro del golfo y también la costa oeste. Pasados  22 días, Atrevida inició  su travesía por el mar argentino hasta llegar a la zona del Agujero Azul sobre la plataforma continental,  donde su transmisor dejó de enviar información el 20 de enero de 2016. Durante sus 118 días de transmisión, Atrevida recorrió 3970 kilómetros, de los cuales 760 km transcurrieron  dentro del Golfo Nuevo.

Antares (2021)
El transmisor satelital fue colocado el 27 de septiembre de 2021 cuando estaba acompañada con su cría en el Golfo Nuevo. Durante su permanencia en el Golfo Nuevo pudimos re-localizarla en dos ocasiones y tomarle fotos y registrar datos de comportamiento. Pasados 16 días, y con una breve interrupción de la transmisión, Antares nos indicó que su etapa migratoria había comenzado. Al salir del Golfo, partió con rumbo sur, rodeó a las Islas Malvinas y luego volvió hacia el norte hasta la latitud del Agujero Azul, en las profundidades de la cuenca oceánica. Allí permaneció durante casi dos meses para luego poner rumbo oeste hacia la plataforma continental en el Mar Argentino. Hace varias semanas se encuentra al norte de Santa Cruz. Su dispositivo lleva brindándonos más de 160 días y 6300 kilómetros de valiosa información.

Las diferencias de los recorridos hechos por Atrevida/Antares en 2015 y 2021, podrían indicar que las ballenas francas hembra seleccionan de manera diferente sus áreas de alimentación según su estado reproductivo.

El Dr. Alexandre Zerbini, coordinador del Proyecto e investigador del Marine Ecology and Telemetry Research, CICOES-University of Washington y Marine Mammal Laboratory, NOAA., explica:

“Comprender las diferencias en la forma en que las ballenas utilizan su hábitat según su estadio reproductivo es importante para la conservación. Esta información nos permite promover la protección de sitios esenciales durante períodos críticos de su vida, como cuando están amamantando a sus crías durante la migración”.

Tecnología para conservar

La tecnología satelital del proyecto “Siguiendo Ballenas”, permite conocer los sitios que recorren en sus rutas migratorias, desde sus áreas de reproducción y cría a las áreas de alimentación, y así localizar los ambientes claves del Atlántico Sur para su ciclo de vida. Esta información sustenta la importancia de proteger áreas marinas que son fundamentales para su supervivencia y elaborar recomendaciones de regulación de actividades humanas que presentan potencial impacto sobre las ballenas, como las pesqueras, petroleras y de transporte naviero.

Es un proyecto colaborativo en el que participan instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil de tres países: CESIMAR-CONICET, CIMAS-CONICET, ESCiMar (Universidad Nacional del Comahue), Fundación Patagonia Natural, Instituto de Conservación de Ballenas, NOAA, Instituto Aqualie, Universidad de California – Davis,  Wildlife Conservation Society-Argentina y el Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral

Este proyecto cuenta con el aval del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Argentina y de la provincia de Chubut, y con el apoyo de la Asociación de Guías Balleneros de Puerto Pirámides.


«Siguiendo Ballenas» contribuye a la conservación de las ballenas francas y demuestra el gran valor de las nuevas tecnologías para su estudio.

© Instituto de Conservación de Ballenas. Los viajes de Antares por el Atlántico Sur. Se puede reproducir citando la fuente.


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