Nueva evidencia científica acerca del impacto de los ataques de gaviotas en las ballenas francas

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El estudio realizado en forma colaborativa con investigadores internacionales revela que las ballenas francas australes de Península Valdés (Argentina) a diferencia de las de Head of Bight (Australia) muestran un cambio de comportamiento y un mayor gasto energético debido a los ataques de gaviotas cocineras. Este estudio fue recientemente publicado en la revista Marine Ecology Progress Series.

Una gaviota cocinera ataca una cría de ballena franca en Península Valdés para alimentarse de su piel y grasa mientras el ballenato se asoma a la superficie para respirar en posición oblicua, sólo exponiendo la cabeza

Nuestro equipo de investigación participó de este estudio realizado entre especialistas de 8 instituciones de 6 países. Los resultados muestran que los ataques de las gaviotas cocineras afectan el comportamiento y gasto energético de las ballenas francas australes de Península Valdés.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores, a partir de videos tomados desde drones, compararon el comportamiento de ballenas francas australes en dos sitios: uno con ataques (Península Valdés, Argentina) y otro sin ataques (Head of Bight, Australia) de gaviotas cocineras. 

Ballenas y gaviotas, una relación conflictiva

Las ballenas francas australes tienen una gran fidelidad a las zonas de cría, y muchas regresan año tras año al mismo lugar para parir y criar a sus ballenatos. Eligen aguas poco profundas y protegidas, como las costas del Área Natural Protegida Península Valdés. Allí las ballenas francas ayunan mientras amamantan a sus crías con leche producida a partir de las reservas de energía acumuladas en las áreas de alimentación, a donde migran en primavera y verano.

Desde los años setenta, las gaviotas cocineras han aprendido a alimentarse de las ballenas vivas, picoteándoles el lomo para comer grasa y piel cuando las ballenas suben a la superficie para respirar. En las últimas décadas los ataques han aumentado en intensidad y frecuencia, y las crías se han convertido en el foco principal de los ataques, mientras que las madres han aprendido algunas estrategias de evasión.

Entre 2003 y 2013 se registraron eventos de alta mortalidad de crías de ballena franca en Península Valdés. Y aunque no se han identificado las causas exactas, una hipótesis sugiere que los ataques de gaviotas podrían haber contribuido a esa mortalidad.

El Dr. Mariano Sironi, Director Científico del Instituto de Conservación de Ballenas y coautor del trabajo describe que:

“Si bien hemos estudiado los ataques de gaviotas a las ballenas francas de Península Valdés desde la década del noventa, es la primera vez que estimamos la magnitud de los cambios de comportamiento causados por los ataques en base a videos, y comparándolos con una población no perturbada como la de Australia.”

Los ataques se definen como “micropredación”, porque al igual que los mosquitos o vampiros que se alimentan de la sangre de sus presas sin matarlas, las gaviotas van tomando porciones de grasa de las ballenas sin causarles la muerte inmediata. Aunque aún se desconocen todas las consecuencias del notable incremento de los ataques sobre la salud y supervivencia de los ballenatos, sabemos por estudios previos que el acoso continuo desencadena una fuerte respuesta fisiológica al stress, lo que los volvería más vulnerables a otros disturbios. 

El presente estudio muestra, además, que las gaviotas selectivamente atacan crías con heridas preexistentes, y que la presencia de heridas en una cría sextuplica la probabilidad de más ataques y multiplica por nueve su frecuencia. 

Comparando las ballenas francas de Argentina y Australia  

Para comprender los impactos de la micropredación sobre las ballenas francas de Península Valdés, se realizó una comparación con una población similar, pero sin ataques de gaviotas, en Head of Bight, Australia. Se analizaron videos tomados desde drones para documentar los efectos de los ataques en el comportamiento de madres y crías.

Se observó que al ser atacadas por las gaviotas las ballenas de Argentina reaccionaron con movimientos inmediatos rápidos y energéticamente costosos, como arquear el lomo, sumergirse, acelerar la natación, o golpear el agua con la cola o las aletas.

También fue muy frecuente el registro de una estrategia que desarrollaron las ballenas de Valdés para reducir el ataque de las gaviotas, se trata de un modo de respiración conocido como «respiración oblicua»: emergen del agua en posición inclinada sacando solo la cabeza y los espiráculos para respirar, pero manteniendo el lomo sumergido. Esta posición anormal hace que luchen contra su flotabilidad natural, lo que puede tener un costo energético mayor a la respiración habitual. La respiración oblicua sólo se registra en Península Valdés y no ha sido documentada en ninguna otra población de ballenas del mundo, aunque sí hay registros ocasionales de ataques de gaviotas y petreles a ballenas en otros sitios.

A pesar de esta estrategia de evasión, las ballenas de Valdés y sus crías incrementan su frecuencia respiratoria durante los ataques de gaviotas e incluso cuando no están siendo atacadas, la tasa de respiración sigue siendo más alta que en Australia.

Una madre de Península Valdés descansa en “posición de galeón” y su cría muestra la “respiración oblicua» para mantener el lomo bajo la superficie.

Fotografía: Fredrik Christiansen

La Dra. Marcela Uhart, veterinaria de la Universidad de California, Davis y coautora de la investigación destaca:

“Una frecuencia respiratoria más alta significa que las ballenas requieren más oxígeno y eso conlleva un mayor desgaste energético para mantener activo su metabolismo. Estas mayores demandas energéticas pueden afectar negativamente las reservas de grasa de las ballenas y su condición corporal, y en consecuencia afectar su supervivencia y reproducción. Además, observamos que las crías de Península Valdés se alimentan de leche materna con más frecuencia, pero durante períodos más cortos en comparación con las ballenas francas de Australia”.

Los resultados del estudio nos alertan sobre el impacto de esta problemática y resaltan la importancia de implementar acciones de mitigación que sean efectivas para reducir los ataques a las ballenas. Esto es relevante no solo para Península Valdés, cuya población de ballenas está recuperándose, sino también para otros sitios del mundo donde este comportamiento de micropredación sobre cetáceos ha sido registrado.

Publicación Científica

Acute and chronic behavioral effects of kelp gull micropredation on southern right whale mother-calf pairs off Península Valdés, Argentina en Marine Ecology Progress Series
Autores: Taylor R. Azizeh, Kate R. Sprogis, Raquel Soley, Mia L. K. Nielsen, Marcela M. Uhart, Mariano Sironi, Carina F. Marón, Lars Bejder, Peter T. Madsen, Fredrik Christiansen

Permisos: El componente argentino de este estudio se realizó en Península Valdés, con permisos de la Dirección de Fauna y Flora Silvestre y de la Subsecretaría de Conservación y Áreas Protegidas de Chubut.

Los resultados del estudio alertan sobre el impacto de esta problemática y resaltan la importancia de implementar acciones de mitigación.

© Instituto de Conservación de Ballenas. GACETILLA DE PRENSA – Nueva evidencia científica acerca del impacto de los ataques de gaviotas en las ballenas francas de Península Valdés.  Se puede reproducir citando la fuente.


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