Con una alta concentración de ballenas francas australes en las aguas costeras de Península Valdés, el equipo del Programa de Investigación Ballena Franca Austral del ICB avanza con su 56.ª temporada de campo y da continuidad a proyectos científicos que generan información clave para la conservación de esta población. Esta nueva temporada coincide con el 30.º aniversario de la fundación del ICB en Argentina.
30 años comprometidos con la conservación de la ballena franca austral
El equipo del ICB, liderado por el Dr. Mariano Sironi, avanza con una nueva temporada del Programa de Investigación Ballena Franca Austral en Peninsula Valdés. Los diversos proyectos buscan profundizar el conocimiento sobre la salud y la Dinámica poblacional de las ballenas, además de detectar posibles amenazas para esta población.

La cooperación entre el ICB y Ocean Alliance hizo posible sostener en Argentina los estudios iniciados por Roger Payne y Vicky Rowntree en 1971 y consolidar una serie científica de largo plazo excepcional. A lo largo de los 30 años transcurridos desde la fundación del ICB, nuevas generaciones de investigadoras e investigadores argentinos lideran y amplían las líneas de trabajo, incorporando tecnologías y preguntas frente a los desafíos de un océano cambiante.
Entre los diferentes proyectos en ejecución esta temporada, se destacan:
Fotoidentificación: nuevas historias para un catálogo único
El pilar del Programa de Investigación Ballena Franca Austral es la fotoidentificación de individuos a través del patrón de Callosidades de sus cabezas. El catálogo reúne las historias de vida de cerca de 6.000 ballenas francas conocidas: desde Pionera, la ballena 0110-71 nacida el año en que comenzaron los estudios, hasta los ballenatos que nacen esta temporada en los golfos de Península Valdés. Cada nuevo individuo identificado se incorpora a una base de dat0s, reconocida a nivel internacional por su importancia para el conocimiento y la conservación de las ballenas francas australes.

Entre agosto y septiembre, el equipo realizará un nuevo relevamiento de fotoidentificación con drones en los golfos Nuevo y San José. Las imágenes permitirán incorporar nuevos individuos, actualizar los registros de los ya conocidos y reconstruir sus historias de vida. También aportarán información sobre edad, linaje materno, intervalos entre partos y estado de salud mediante el análisis de heridas y cicatrices.
Continúa, además, el programa de ciencia ciudadana, mediante el cual fotógrafas y fotógrafos de las embarcaciones de avistaje han compartido imágenes que suman información valiosa sobre los individuos conocidos.
Midiendo Ballenas: condición corporal y supervivencia de las crías
Desde mayo, se está llevando a cabo la 8va temporada del proyecto colaborativo «Midiendo Ballenas», con la coordinación del investigador Nicolás Lewin en las actividades de campo. El estudio analiza dos factores que podrían contribuir a explicar los episodios de alta mortalidad de crías registrados algunos años en Península Valdés.

Por un lado, evalúa si una menor disponibilidad de alimento reduce la condición corporal de las madres y hace que las crías nazcan con menores reservas energéticas y probabilidades de sobrevivir. Por otro, analiza si el acoso de gaviotas cocineras afecta la condición corporal de los ballenatos debido al gasto energético adicional que provocan los ataques.
Mediante fotografías aéreas obtenidas con drones y técnicas de fotogrametría, el equipo estima las reservas energéticas a partir de las medidas corporales, cuantifica las lesiones producidas por las gaviotas y compara los resultados entre temporadas y con otras poblaciones de ballenas francas.
Desde el inicio de esta temporada se registraron más de 1.600 individuos. Entre mayo y junio se identificaron más de 250 madres junto a crías nacidas en 2025, una cifra inusualmente alta respecto de años anteriores. Estos reencuentros permitirán analizar cómo cambia la condición corporal de madres y crías de un año al siguiente y estimar con mayor precisión cuándo ocurre el destete.
Hormonas: una línea de base para evaluar la salud
Desde 2023, el ICB desarrolla el primer estudio de estas características en la población de ballenas francas de Península Valdés. Su objetivo es establecer valores hormonales de referencia y analizar cómo varían según el estado reproductivo, la alimentación, la condición corporal y la exposición a factores ambientales. Para ello, se estudian muestras de grasa obtenidas mediante biopsias remotas, una técnica que permite investigar la Fisiología de animales de vida libre sin alterar su comportamiento.

A lo largo de sus vidas, las ballenas se enfrentan a factores naturales y de origen humano que pueden afectar su bienestar y supervivencia, como cambios en la disponibilidad de alimento, contaminación acústica, colisiones con embarcaciones, enmallamientos y ataques de gaviotas. El análisis de determinadas hormonas, utilizadas como indicadores de estrés fisiológico, permite evaluar cómo responden los individuos a estos desafíos.
La investigación forma parte de la tesis doctoral de Camila Muñoz Moreda, investigadora del ICB y becaria doctoral del CESIMAR-CONICET. Ya se recolectaron más de 500 muestras durante tres temporadas consecutivas. Este año, el equipo continúa ampliando ese conjunto e integra los datos hormonales con la historia de vida, el estado reproductivo y los resultados de fotoidentificación, fotogrametría y ecología trófica (dieta) de cada individuo. Esta mirada integral permitirá comprender mejor la salud de las ballenas y detectar cómo responden a los cambios que enfrentan en su ambiente.
Ciencia argentina con continuidad y comunidad
El ICB nació en 1996 para dar continuidad a los relevamientos aéreos de fotoidentificación en Península Valdés iniciados por Roger Payne y Vicky Rowntree. Treinta años después, el Programa de Investigación Ballena Franca Austral amplió su alcance e incorporó nuevas líneas, tecnologías y generaciones de investigadoras e investigadores argentinos.
En estas décadas, las ballenas también crecieron. Hoy, aunque a un ritmo más lento, la población de Península Valdés continúa recuperándose, una noticia que nos llena de esperanza y que refleja el esfuerzo sostenido de muchas personas e instituciones durante décadas. La investigación científica de largo plazo, las medidas de conservación, el trabajo de quienes viven y trabajan junto al mar y el compromiso de toda una comunidad han sido parte de esa historia.
El Dr Mariano Sironi, Director Cientifico del ICB expresa:
“En el año de nuestro 30º aniversario, nos sigue uniendo un mismo propósito: trabajar con sensibilidad y compromiso por la conservación del mar, la protección de las ballenas y el respeto por su bienestar”
Hoy, seguimos trabajando convencidos de que cada ballena tiene una historia para contar y aporta información única sobre la población. Cada temporada nos recuerda que la conservación se construye con constancia, comunidad y ciencia de largo plazo. Cuidar a cada ballena es cuidar el futuro del océano que compartimos.
Permisos: El relevamiento aéreo y todos los proyectos de investigación del Programa Ballena Franca Austral se realizan con los permisos correspondientes de la Dirección de Fauna y Flora Silvestre y de la Subsecretaría de Conservación y Áreas Protegidas de Chubut. Los investigadores que vuelan los drones cuentan, además, con certificados de piloto emitidos por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
Tu apoyo nos permite dar continuidad a la investigación y proteger a la ballena franca austral.
© Instituto de Conservación de Ballenas. GACETILLA DE PRENSA – Una nueva temporada para conocer y proteger a las ballenas de Península Valdés. Se puede reproducir citando la fuente.
