Del 27 de septiembre al 2 de octubre, la Comisión Ballenera Internacional (CBI) se reunirá en Hobart, Australia. A 40 años de la entrada en vigor de la moratoria a la caza comercial, los países conservacionistas deberán evitar su debilitamiento, decidir sobre la creación del Santuario de Ballenas del Atlántico Sur y adoptar nuevas medidas de conservación a nivel global. El Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) participará como organización acreditada para impulsar estas decisiones en favor de la protección de las ballenas.
El ICB estará presente en Hobart
Representantes de los 89 países miembros de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) se reunirán en Hobart, Australia, donde deberán tomar decisiones claves para el futuro de las ballenas. Si bien numerosos países miembros sostienen posiciones orientadas a la conservación, una minoría continúa cazando ballenas en sus aguas territoriales y otros, aun sin cazar, respaldan políticas de uso letal promovidas por Japón, actualmente fuera de la CBI.
El Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) estará presente. Roxana Schteinbarg, cofundadora del ICB y representante acreditada ante la CBI, participará para articular con delegaciones y organizaciones que promueven la conservación y el uso no letal de las ballenas.
Este año, se debatirá una vez más la aprobación del Santuario de Ballenas del Atlántico Sur y se deberá defender la moratoria a 40 años de su entrada en vigor. Esta medida permitió que algunas poblaciones comenzaran a recuperarse después de décadas de explotación.
Sin embargo, la degradación de los hábitats, la creciente presión de las actividades humanas en el mar y el cambio climático amenazan la resiliencia de las poblaciones y pueden comprometer la continuidad de su recuperación.La degradación de los hábitats, la creciente presión de las actividades humanas en el mar y el cambio climático amenazan la resiliencia de las poblaciones y pueden comprometer la continuidad de su recuperación. Colisiones con embarcaciones, enmallamientos y capturas incidentales, ruido submarino y contaminación son algunas de las amenazas que requieren respuestas coordinadas a nivel internacional. Por eso la moratoria debe ser mantenida para no agregar a la caza comercial a la múltiple lista de amenazas existentes en la actualidad.
En Hobart, cada voto cuenta. Será fundamental que las delegaciones estén presentes y con derecho a voto, en especial las de los países latinoamericanos que integran el Grupo Buenos Aires (GBA), que durante las últimas décadas ha desempeñado un papel relevante en la defensa de las ballenas.
El GBA reúne a Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay, países que coordinan posiciones dentro de la CBI y que recientemente durante una reunión mantenida durante el mes de agosto reafirmaron su compromiso con la moratoria, la conservación y el uso no letal de las ballenas. Argentina ha tenido un papel central en la articulación regional y, junto con Brasil y Uruguay, impulsa la creación del Santuario de Ballenas del Atlántico Sur.
Quórum: una decisión que definirá la capacidad de actuar
Una de las primeras decisiones que deberán tomar las delegaciones presentes será cómo se determina el quórum necesario para que la Comisión pueda funcionar y tomar decisiones. Aunque parece un asunto técnico, tiene consecuencias directas sobre el Santuario de Ballenas del Atlántico Sur. Es importante también recordar que en las reuniones plenarias de 2011 y 2022, delegaciones de la minoría pro-caza utilizaron la estrategia de abandonar en bloque la sala o no presentarse, aprovechando la falta de una definición clara de quórum y así bloquear la aprobación del Santuario mediante votación.
Roxana Schteinbarg, representante del ICB en esta reunión declara:
“Es fundamental evitar que la ausencia o el retiro de algunos países paralice las decisiones de la Comisión. Esta ha sido una estrategia utilizada por una minoría que no acepta la evolución de este foro internacional hacia la conservación. Lo que se resuelva sobre el quórum en Hobart será clave para que la CBI pueda seguir tomando decisiones para proteger a las ballenas”.
Santuario del Atlántico Sur: una oportunidad que nuestra región no puede volver a perder
El Santuario de Ballenas del Atlántico Sur volverá a ser sometido a consideración de los países miembros. La propuesta, copatrocinada por Argentina, Brasil y Uruguay, busca fortalecer la protección de una extensa región que se extiende desde el ecuador hasta el límite del Santuario del Océano Austral y entre las costas de Sudamérica y África.
Su importancia trasciende las fronteras nacionales. Las ballenas recorren miles de kilómetros entre sus áreas de reproducción y alimentación, por lo que protegerlas exige conectar los esfuerzos de conservación a ambos lados del Atlántico y resguardar sus rutas migratorias y hábitats. Su creación establecería un marco regional de protección de largo plazo para las grandes ballenas del Atlántico Sur, complementando las medidas adoptadas por los países en sus propias jurisdicciones
Para aprobar el Santuario se necesita una mayoría de tres cuartos. En la reunión de Lima de 2024, la propuesta quedó a un solo voto de alcanzarla. Por este motivo es clave la participación de la mayor cantidad de países miembros que apoyan la conservación y con derecho a voto para poder lograrlo.
Nuevas medidas para hacer frente a las amenazas actuales
La agenda de la CBI incluye cuatro propuestas de resolución para responder a amenazas concretas que enfrentan los cetáceos:
- Capturas incidentales asociadas al comercio de vejigas natatorias de peces. Propone que los países evalúen y vigilen las pesquerías que abastecen ese mercado, compartan datos sobre las capturas de cetáceos y adopten artes y medidas de pesca que reduzcan el riesgo. También impulsa la cooperación internacional para mejorar el control de este comercio, que afecta a especies amenazadas como la vaquita marina.
- Colisiones con embarcaciones. Busca reforzar la prevención en las zonas donde se cruzan las rutas de navegación y la presencia de ballenas. Entre las medidas para reducir el riesgo se encuentran el registro de colisiones, la disminución de la velocidad de los buques y los cambios de ruta.
- Captura dirigida de pequeños cetáceos vinculada a pesquerías comerciales. Solicita reunir información sobre la captura de delfines y marsopas, incluso cuando se los utiliza como carnada, para identificar las poblaciones más afectadas y orientar medidas de conservación. También propone evaluar alternativas a ese uso y mejorar el manejo y la liberación de los animales capturados incidentalmente.
- Varamientos. Propone reconocerlos como una prioridad transversal de la CBI y fortalecer las redes de respuesta, la capacitación y una base de datos global. La información obtenida de los animales varados puede ayudar a investigar causas de muerte, enfermedades y amenazas emergentes, además de orientar acciones de conservación.
El ICB apoya la aprobación de estas iniciativas, ya que forman parte de la evolución de la CBI hacia acciones para mitigar las amenazas que enfrentan tanto grande como pequeños cetáceos y fortalecer las capacidades de respuesta de los países donde se presentan estas amenazas.
Sostener la moratoria y avanzar hacia el fin de la caza comercial
Durante esta plenaria, también se debatirá una propuesta orientada al denominado “uso sostenible” de los recursos balleneros, que constituye un nuevo intento de debilitar la moratoria.
A 40 años de su entrada en vigor, defender la moratoria sigue siendo indispensable: la caza comercial de ballenas continúa. Noruega e Islandia siguen siendo miembros de la CBI y cazan bajo excepciones distintas: Noruega formuló una objeción a la moratoria e Islandia mantiene una reserva. Sin embargo, el Gobierno islandés prevé presentar en febrero de 2027 una reforma legal que podría prohibir esta práctica de forma permanente.
El caso de Japón es diferente: se retiró de la CBI en 2019 y reanudó la caza comercial fuera del marco de la CBI. Sin embargo, continúa promoviendo internacionalmente el denominado “uso sostenible” de los recursos marinos vivos. A pocas semanas de Hobart, participó como socio externo de una reunión ministerial del Caribe Oriental sobre este tema, junto con Antigua y Barbuda y otros países de la región.
La resolución que se presenta en apoyo al uso sostenible, es liderada por Antigua y Barbuda, un estado que nunca cazó ballenas y cuya ciudadanía cuestiona que el país impulse esta iniciativa.. Para el ICB, aprobarla significaría reabrir un camino hacia la caza comercial cuando la prioridad de la CBI debe ser sostener la moratoria y reducir las amenazas que enfrentan las ballenas. Por eso, es importante que las delegaciones la rechacen.
Defender lo logrado y seguir protegiendo
A 80 años de la creación de la CBI, el desafío es sostener los avances alcanzados y fortalecer su capacidad para responder a las amenazas actuales. Esto implica reafirmar la moratoria, promover la investigación no letal y avanzar con nuevas medidas de conservación.
Roxana Schteinbarg, sostiene:
“Hace cuarenta años, el mundo tomó una decisión extraordinaria que dio a muchas poblaciones de ballenas la oportunidad de comenzar a recuperarse. Hoy sabemos que esa recuperación es posible, pero también que sigue siendo vulnerable. Debemos devolver al océano aquello que la caza industrial le quitó: poblaciones saludables y resilientes”
Desde hace más de dos décadas participamos en la CBI para que el conocimiento científico, junto con tu voz, se transforme en decisiones que protejan a las ballenas y permitan que la caza comercial quede definitivamente en el pasado.
© Instituto de Conservación de Ballenas. GACETILLA DE PRENSA – La Comisión Ballenera Internacional se vuelve a reunir en Australia para tomar decisiones clave para el futuro de las ballenas. Se puede reproducir citando la fuente.
